sábado, 2 de abril de 2011

Morfeo, de los Eternos....

Hace tiempo que no recordaba porqué... cuando en los 90 leí los cómics de Neil Gainman me quedé tan atrapada en ellos. Hace tiempo también que no recordaba "Qué" isnpira Sandman.... Para alguien como yo que duerme una media de 10 horas diarias, Sandman, es alguien casi real. En mis sueños no se ven dragones, ni desiertos llenos de setas gigantes.... él me lleva de la mano por mis terrores cotidianos.... estar en una ciudad fea, moderna y desconocida sin saber a dónde ir... o como volver.... Estar otra vez en el instituto o en un curso del Inem donde me siento fuera de lugar y nada integrada, donde mis particulares gustos no resultan clasificables para los demás ( ya que no visto el uniforme gótico al uso), y donde, finalmente, siempre me siento aislada y fuera de lugar. Y la constante, la permanente de todo esto: la luz del sol del mediodía. Cuyo brillo me impide abrir los ojos y me obliga a escrutar el exterior entre mis exiguas pestañas.... El mediodía es además, la hora en que la soledad barre las cuidades, todo el mundo se refugia en sus casas, comen en familia.... y yo divago sola.... Muy distinta es, esta soledad de la soledad de la noche, en la que la atmósfera oscura es cómplice de tus actos. Oculta la desolación de tu rostro, el frescor, el frío inclusive azuza tus sentidos, espoléa tus neuronas haciéndolas funcionar mas deprisa.... esa, es la soledad que amo y que me gusta, y en la cual me siento cómoda. Pero Morfeo no la trae a mis sueños. Pese a dominarlos, pese a saber que duermo.... no puedo crear cosas dentro de los sueños... sólo él me lleva de uno en otro en una búsqueda insensata de un lugar que es mío, pero que no encuentro... He hecho dos dibujos del señor de los sueños.... como un boceto de personaje, éste, es el primero...